¡A pasar del emplazamiento a la disputa real!
El llamado segundo tiempo de las movilizaciones se ha puesto en marcha.
El escenario se ha vuelto mucho más dinámico siendo esto patente en las
discusiones que estas semanas hemos hecho frente en nuestros espacios, sobre todo con el levantamiento de
los primeros paros y acciones masivas. Sin embargo, debemos ser justos con
algunos elementos.
No es extraño decir que el escenario se ha dinamizado principalmente por
el actuar de los secundarios, quienes en la calle y con la toma de sus
establecimientos han materializado un vínculo real entre el contenido y la
radicalidad a la hora de proponer su pliego de demandas. Por otro lado, la
CONFECH ha volcado su mirada al posicionamiento mediático y el llamado a la
expresión universitaria, cuestión que en nuestra Universidad ha tenido una
mayor recepción que en el resto del país.Así, el discurso de la radicalización en lo universitario se ha
traducido en maniobras que en lo concreto, se reducen a acciones pasivas,
desplazando la lucha por cambios estructurales a un peticionismo que reacciona
frente al ritmo del propio gobierno y los ajustes que el sistema educativo
requiere para su perfeccionamiento.

