
Con la intención de formar parte activa del movimiento, la semana del 27 de agosto nuestra Facultad paralizó sus actividades académicas con objetivos claros de recomposición organizativa, para informarse y discutir sobre horizontes, demandas y estrategias del movimiento, reposicionar nuestra lucha y participar del paro nacional del 28 de Agosto. Y aunque se avanzó en torno a los objetivos planteados para esas jornadas, con el regreso a clases, de pronto se siente una baja en los ánimos de lucha de los compañeros, como si el Paro hubiese sido un saludo a la bandera y ahora que ya “cumplimos”, solo nos dedicamos a nuestras actividades académicas. Pero para quienes en verdad queremos un cambio en la sociedad, la lucha es necesaria y debe ser permanente. Retomar las clases, NO significa dormirnos en un estado de apatía, por el contrario, es una invitación constante a seguir la lucha. Recordemos que aún no hemos conseguido ningún triunfo, que las leyes del gobierno no son más que un maquillaje al modelo educacional y solo con organización efectiva y discusión constante podremos desarrollar nuestra fuerza y dar vida a un Proyecto Educativo distinto que quiebre los pilares mercantiles de la sociedad actual.
Luego de meses de errores e imprecisiones durante el primer semestre, es momento de que el movimiento estudiantil pase a la ofensiva. Para ello te invitamos a conocer el análisis y las propuestas elaboradas por cinco colectivos estudiantiles de la Universidad de Chile para este segundo tiempo.
A seguir construyendo para vencer!
El llamado segundo tiempo de las movilizaciones se ha puesto en marcha.
El escenario se ha vuelto mucho más dinámico siendo esto patente en las
discusiones que estas semanas hemos hecho frente en nuestros espacios, sobre todo con el levantamiento de
los primeros paros y acciones masivas. Sin embargo, debemos ser justos con
algunos elementos.
No es extraño decir que el escenario se ha dinamizado principalmente por
el actuar de los secundarios, quienes en la calle y con la toma de sus
establecimientos han materializado un vínculo real entre el contenido y la
radicalidad a la hora de proponer su pliego de demandas. Por otro lado, la
CONFECH ha volcado su mirada al posicionamiento mediático y el llamado a la
expresión universitaria, cuestión que en nuestra Universidad ha tenido una
mayor recepción que en el resto del país.Así, el discurso de la radicalización en lo universitario se ha
traducido en maniobras que en lo concreto, se reducen a acciones pasivas,
desplazando la lucha por cambios estructurales a un peticionismo que reacciona
frente al ritmo del propio gobierno y los ajustes que el sistema educativo
requiere para su perfeccionamiento.
A dos semanas de la primera marcha convocada activamente por la CONFECH, saldremos nuevamente a la calle bajo la consigna “Con un pueblo que camina hacia adelante, y un gobierno que camina para atrás”. Luego de una semana donde las facultades e institutos, de forma descoordinada y muchas veces difusa, dieron discusiones en el marco de una supuesta Jornada de Discusión Nacional, se va haciendo evidente un clima de desorientación y pasividad en nuestros espacios ante el escenario nacional. Muchos nos preguntamos ¿Hacia dónde quiere ir la CONFECH? ¿Por qué estamos peleando?
El “No al lucro” es uno de las tantas cosas que dejó el 2011 para el movimiento estudiantil. Es una consigna que al igual que las movilizaciones, es tan masivamente conocida como imprecisa. A todos nos suena familiar, es un frase que los estudiantes hemos podido instalar incluso más allá de los muros universitarios, pero ¿qué entendemos por “No al lucro”? ¿La Confech entiende lo mismo? ¿Y el gobierno?
No. Para muchos estudiantes dicha consigna representó el rechazo al negocio educativo.